Cómo mejorar tu relación de pareja


Para mejorar una relación hay primero que entender en qué consiste, y aquí vamos a intentar resumirlo:

En una relación amorosa hay varios componentes. Esta comienza normalmente por el deseo y la atracción, los cuales sumados hacen que surja el enamoramiento. De ahí viene el apego, que puede ser de tres tipos fundamentales, (según la teoría del apego en relaciones adultas de Shaver y Hazan, psicólogos de los 80):

-Apego seguro: Se asocia a relaciones positivas, con buena base, ideas favorables sobre el amor.

-Apego ansioso: Se asocia a relaciones dependientes que necesitan continuamente la confirmación de que se es amado, con celos frecuentes e ideas contradictorias sobre el amor.

-Apego evitativo: Se asocia a relaciones distantes, con dificultad para manifestaciones afectivas y mucha inseguridad camuflada.

Los conflictos de pareja aparecen cuando uno tiene una motivación opuesta a la del otro, pero la intensidad es la misma en los dos. Son los causantes de la insatisfacción, la frustración y el debilitamiento de la relación si no se resuelven bien.

Existen áreas de conflicto constantes, como el reparto de las tareas domésticas, pero no suelen ser causa de una ruptura. Luego hay otras áreas más complicadas, puesto que mantener una buena relación de pareja requiere un gran esfuerzo por las dos partes. Para ello, una buena comunicación es la base, y cuando decimos comunicación nos referimos no solo a la verbal, sino a la no verbal (mirarse, tocarse, sonreír…). Es importantísima la manera de dar el mensaje, y cómo lo recibe el otro, no solo el contenido. Hay muchas maneras de comunicarse, y algunas muy negativas, como la coerción (es cuando solo se tienen en cuenta las necesidades propias y se intenta conseguir la sumisión o anulación del otro, y el que cede lo hace por evitar discusiones, no porque piense que su pareja tiene razón), y las respuestas negativas (como las palabras, gestos o acciones desagradables del tipo grito, sarcasmo, humillaciones…). Entre las formas positivas de comunicarse están las expresiones verbales agradables, comportamiento afectuoso, o los detalles que hacen la vida del otro más agradable (como no hacer ruido para no despertar al otro, hacer regalos, cocinarle lo que le gusta…).

Otra causa de conflicto frecuente es la diferente perspectiva a la hora de organizar el tiempo libre: Llevados por la rutina cotidiana, o porque nace un hijo a veces se busca la diversión propia, sin hacer nada juntos. Sea como fuere, es necesario adaptarse y llegar a un punto medio donde se compaginen los gustos de ambos.

Tercera causa de conflicto: La infidelidad. Cuando el estrés o la rutina aparecen, la pareja es más vulnerable y puede desencadenar que entre otra persona en la relación.

Los celos también pueden ocasionar una ruptura: Están relacionados con la autoestima, si me siento inseguro y la única manera de sentirme bien es que mi pareja esté conmigo a todas horas o la tenga controlada, así que optaré por presionarla y depender de ella.

También aparece el conflicto en relaciones dependientes, donde se anula la personalidad de uno de los dos, sea o no consciente la otra parte. Entre este tipo de relaciones están la adicción al amor (se enganchan a la persona con la que están, se descuidan e infravaloran, sintiéndose inferiores) o la codependencia (cuando se establece una relación con un toxicómano y se sobreprotege y justifica al adicto haga lo que haga).

En cualquier caso, aquí os damos algunas instrucciones para mejorar la relación, sea del tipo que sea:

  1. Escucha: Esto no significa escuchar al otro solamente, sino animarle a decir más. Tócale el brazo y asiente con la cabeza mientras habla, para que vea que le prestas atención y quieres escuchar más.
  2. Mírale a los ojos: Está comprobado científicamente que el contacto visual estimula la producción de una hormona llamada oxitócica, que actúa dentro del cerebro creando sensación de amor, confianza, reducción de miedos e incluso estimulación del deseo sexual.
  3. Pequeños gestos: Dale un beso de buenas noches, di gracias y por favor.
  4. Contacto físico: Es importantísimo. Abrazar es un modo fácil de estar cerca. Un abrazo cuanto más largo mejor, porque el hombre tiene más testosterona y tarda más en sentir el efecto de la oxitócica.
  5. Muestra tu desacuerdo de forma educada. No ataques ni acuses. Es vital discutir de forma abierta, sin enfrentamientos ni violencia.
  6. Añade “alicientes” a tu relación: Prueba hacer cosas que no hayas hecho antes, como cocinar algo nuevo, probar vinos… Estimularás los sentidos y al mismo tiempo te ayudará a apreciar más al otro.
  7. La risa es la mejor medicina: Bromea, busca lo que le hace gracia y hazle reír.
  8. Intenta hacer salidas con tu pareja, solos, aunque sea un rato a cenar o un fin de semana.
  9. Sé optimista: Hay que ser positivos a la hora de ver las cosas.
  10. Comunícate de forma respetuosa: Respeta las limitaciones del otro, ya sea en la cama, en el trabajo o en la vida. Anímale a mejorar sin ser mezquino.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s