Acoso Moral


La definición de acoso moral de forma jurídica es la siguiente:

Toda conducta reiterada en un período de tiempo más o menos prolongado, efectuada por una o varias personas y dirigida generalmente contra otra, que tenga por finalidad o efecto un trato objetivamente degradante con la consiguiente lesión de la integridad moral de la personal afectada y la degradación de su ambiente de trabajo.

Actualmente se utilizan varios términos ingleses para especificar de qué tipo de acoso hablamos:

Se llama “bullying” al comportamiento persistente de

las personas que utilizan críticas destructivas, rumores, constantes acusaciones de no saber hacer nada bien, y en España se refiere principalmente al acoso escolar.

Otro término es “mobbing”, que se usa para describir un patrón de comportamiento que se repite contra uno o más individuos y que consiste en críticas continuas, negarse a reconocer y valorar a la otra persona, desacreditar, crear rumores…. (En España se suele utilizar este término para referirse al acoso laboral). Lo mismo que el “bullying”, pero cuando la persona acosada lo es por un grupo de personas, no una sola.. Sin embargo, en todos los grupos hay un líder, que incita a los demás a mantener una actitud hostil, y los que forman parte del grupo suelen ser personas inexpertas, inmaduras, o emocionalmente inestables, con pocos valores. Normalmente los líderes del grupo se sienten incapaces de ser adversarios directos de la persona acosada, se sienten inferiores y por eso incitan a los demás. Estos líderes suelen tener una personalidad psicopática. La regla de oro en los casos de mobbing es centrarse en el líder, para poder destapar su actuación.

Las personas que acosan lo hacen para ocultar su incapacidad, ya que proyectan su falta de capacidad en otra persona para evitar aceptar responsabilidades, reducen la sensación de miedo por que descubran que son débiles e incompetentes y para desviar la atención hacia otro lado.

Son incapaces de reconocer el efecto de su comportamiento en otras personas, ya que nunca han aprendido a aceptar responsabilidades, aprovechándose de las ventajas del mundo adulto pero sin asumir los inconvenientes que ello conlleva. Se niegan a cambiar de comportamiento, y a pesar de su fachada, tienen poca confianza en sí mismos y tienen baja autoestima, así que se sienten inseguros. Esta inseguridad les crea resentimiento, amargura, odio y rabia, y a menudo tienen prejuicios como vehículos para descargar esa rabia.

Además, son envidiosos y celosos, y como no conocen lo que significa asumir las consecuencias de sus actos, ya que desde pequeños han aprendido que se puede evitar tener consecuencias por mal comportamiento, utilizan la negación de lo que hacen y se hacen las víctimas.

Cuando el acoso tiene un foco determinado (sexual, racial, religioso…) se conoce como acoso sexual, laboral, escolar….

En el caso de acoso laboral, (lo que en España se ha dado por llamar “mobbing”) se puede descubrir al acosador por:

Despreciar al personal.

Ausencias laborales.

Bajas continuas por estrés.

Tratar mal a sus compañeros.

Utiliza medidas disciplinarias.

Despiden a gente continuamente.

Espían el trabajo de sus compañeros o empleados.

Gritan o insultan con frecuencia.

Todo el mundo tiene momentos malos cuando hay mucha presión, esto es algo normal, y actúa de forma inapropiada de vez en cuando, pero cuando pasa el momento se calma, reconoce su comportamiento, pide disculpas y reflexiona, y esto no se puede considerar acoso.

Además de todo esto, se reconoce como acoso laboral hechos tales como:

-El trabajador está obligado a trabajar más horas de las contratadas sin que le paguen.

-Se le critica constantemente de forma destructiva, se le ridiculiza o se le ignora su trabajo o su presencia.

-Se le aísla y excluye de lo que ocurre en la empresa.

-Es el objetivo de lenguaje ofensivo, comentarios personales o comportamiento poco adecuado a nivel sexual.

-Es amenazado.

-Le gritan.

-Se le ponen metas poco realistas, que se sabe que son imposibles de realizar, y se cambian sin pleno aviso.

-Se le niega información necesaria para poder alcanzar objetivos.

-Se le ofrecen menos recursos que a los demás trabajadores.

-Se le sobrecarga de trabajo o se le retira toda responsabilidad, de modo que se le relega a hacer trabajos menores como hacer fotocopias, traer el café….

-Se le copia, roba o plagia su trabajo y se apropia el acosador de él como si fuera propio.

-Se evita contacto visual y las instrucciones se reciben por mail o a traves de notitas tipo “post-it”.

-Se le niega el derecho a las vacaciones que le corresponden.

-Se le acusa de falsos cargos.

Una vez confirmada la situación, constatado el hecho de que estamos siendo acosados, hay varias cosas que se pueden hacer para solucionar el problema:

– Busca otra opinión por si estás reaccionando de forma exagerada.

– Sé consciente de que lo que te ocurre no es culpa tuya, céntrate en el problema, siendo consciente de que tú no tienes la culpa. Esto no hará desaparecer el problema, pero te deja verlo desde otra perspectiva.

– Actúa con confianza. Si el acosador cree que no tiene poder sobre ti, no lo encuentra interesante y busca a alguien más “manejable”.

– Relájate. Esto es como moverse en arenas movedizas. Cuanto más te agitas, más te hundes. No entres en la pelea. Lo hará todo peor. Cuando veas que puede haber algún episodio de acoso rodéate de gente amiga, y no escuches lo que dice.

– Díle a la persona que te acosa de forma educada que su comportamiento te está ofendiendo y que te gustaría que dejara de hacerlo.

– Escribe todo lo que pase. Documéntalo con todos los medios a tu alcance. Déjalo todo por escrito, de forma cronológica, e incluye quién estaba delante en caso de que hubiera alguien más.

– Busca otras personas que podrían haber sido víctimas del acosador.

– Procura no quedarte a solas con la persona que te hostiga, y si es indispensable, deja la puerta abierta.

– Guarda regalos, tarjetas, mensajes, fotografías o cualquier otra cosa que pudiera servir como prueba, especialmente en casos de acoso sexual.

– Denuncia el acoso ante la dirección, y si el acosador forma parte de ella, dirígete al Ministerio de Trabajo.

– Si de verdad lo crees necesario, presenta una denuncia ante el ministerio de trabajo.

Las consecuencias del acoso no son las mismas en todas las personas, puesto que cada cual reacciona de forma diferente según sus habilidades, capacidades y recursos a la hora de afrontarlo, pero en cualquier caso suelen ser devastadoras.

Para la víctima normalmente se manifiesta principalmente por problemas de salud derivados de la somatización de la tensión nerviosa, o sea, la persona empieza a reflejar su estado nervioso por problemas físicos tales como palpitaciones, dificultades respiratorias, gastritis, problemas de sueño, dolores de cabeza y/o espalda,e.t.c.

A veces la persona acosada no se puede creer lo que le está pasando, lo cual es un problema, porque al negar la realidad, no es consciente del problema que tiene, con lo que es muy difícil identificarlo y tomar medidas médicas o legales. Lo que es peor, a veces da argumentos al hostigador porque debido a los problemas físicos el rendimiento baja.

A nivel social, las personas víctimas del acoso psicológico llegan a ser muy susceptibles, hipersensibles a la crítica, con actitudes de desconfianza y que desarrollan conductas de aislamiento, evitación, retraimiento, o por otra parte, de agresividad y hostilidad como manifestaciones de inadaptación social. La salud de la persona se verá más afectada cuanto menores apoyos efectivos encuentre (personas que le provean de afecto, comprensión, consejo, ayuda…) tanto en el ámbito laboral como en el ámbito familiar.

El acoso puede tener, asimismo, importantes repercusiones negativas tanto en la vida familiar, con un aumento de la tensión entre los cónyuges y una mayor movilidad general tanto en ellos como en sus hijos, como en la vida laboral, donde se puede acompañar de un mayor absentismo laboral, bajas prolongadas y posibilidad de perder el empleo y quedar en situación de paro laboral.

Por tanto, no puede ser considerado como un problema menor, y hay que buscar ayuda de todo tipo ante una situación de acoso. A continuación presentamos una relación de teléfonos de ayuda:

FUNDACION ANAR: 900 202010 (Ayuda a niños y adolescentes en riesgo)

ARACAP (Asociación contra el acoso psicológico): 976 078894 / 90 de 11 a 13 y 976 284502 Movil 630 994274

LINEA ANTIBULLYING DEL DEFENSOR DEL MENOR: 915. 634. 411

TELEFONO AYUDA FRENTE MOBBING INMOBILIARIO: 900900707

ACAL (Acción contra el acoso laboral):639512719

S.E.D.I.S.E.M: Servicio Europeo de información sobre el mobbing http://www.sedisem.net/index_1.htm

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Una respuesta a “Acoso Moral

  1. Gracias por su artículo. Ahí les dejo una aportación
    ¿Conoces la verdadera naturaleza del acosador?
    https://vueltaalorigensite.wordpress.com/2016/01/31/mobbing-acoso-psicologico/

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