¿Qué es la ley de “Segunda Oportunidad”?


2oRecientemente se ha aprobado un Real Decreto del que continuamente oímos hablar, según el cual nos dicen que las personas insolventes podrán solucionar sus problemas de deudas , y siempre lo relacionan con los desahucios y la dación en pago.

Pero, ¿qué es realmente la ley de la “Segunda Oportunidad? ¿Realmente se puede acceder a esto?

Básicamente es un decreto que permitirá que las personas que están excesivamente endeudadas puedan superar ese endeudamiento (incluido el causado por deudas hipotecarias) y empezar de nuevo,a través de una especie de proceso concursal (parecido al de las empresas que hacen suspensión de pagos) y que les permitirá empezar de cero sin tener que responder con los bienes futuros y con garantía personal.

Esto supone que España se homologará al resto de países europeos que ya tienen este tipo de leyes. Tarde, pero llega por fín. Pero ello no significa que las personas hipotecadas simplemente puedan dejar de pagar y no puedan ser desahuciadas. Es algo más complicado.

De lo que se trata es de permitir que aquellos que lo han perdido todo pagando su deuda puedan verse liberados del resto de su deuda pendiente, como pasaba antes, cuando una persona que tenía una hipoteca veía cómo se quedaban con su casa y encima seguía debiéndole al banco. A partír de ahora podría verse liberado de la deuda hipotecaria que queda pendiente, pero eso sí, una vez hubiera entregado su vivienda. Pero además, si en algún momento de los cinco años siguientes la persona cambia de situación económica y vuelve a tener dinero, podrían reclamarle lo que queda pendiente.

El Real Decreto boe

Resumiendo (mucho) para que resulte comprensible, el Real Decreto viene estructurado en dos títulos principales y varias disposiciones:

En el primer título se regulan las medidas urgentes  a tomar para proteger a las personas endeudadas con hipotecas y que no tengan recursos para pagarlas, pero también otras medidas para proteger a las personas que están hipotecadas para que puedan reestructurar su deuda en caso necesario, así como el alquiler social.

En el segundo título se toca el tema de los impuestos, hay cambios en el de la renta, el de sociedades y patrimonio, y medidas para reforzar la competitividad.

Luego vienen otras disposiciones para regular las tasas judiciales y el primer título, como la forma de reestructurar la deuda o la forma de medir la solvencia de una persona.

De lo que se trata con todo esto es de conseguir conciliar los intereses de los deudores y los acreedores a través de un procedimiento con garantías y que permita poder afrontar la deuda de forma ordenada, llegando a algún acuerdo sin tener que ir al juzgado, y permitiendo que durante las negociaciones se  suspendan las ejecuciones de bienes, incluidos los desahucios. Si el acuerdo no funcionara, entonces ya iría al juzgado, pero al de lo Civil y no al  de lo mercantil, con lo que la tramitación sería, en teoría, más sencilla.

Pero si se demostrara que se ha mentido, y que se tienen bienes o ingresos ocultos, o la situación del deudor mejorara, se revocarían los acuerdos o la rebaja de la deuda.

¿Es así de facil? ¿Y la letra pequeña? ¿Hace falta cumplir con algún requisito para beneficiarse de ella?

deuda

En efecto, el texto no es tan sencillo, hay un montón de condiciones que hay que cumplir para que te rebajen la deuda o te la perdonen (exhoneración de la deuda, se llama), que son principalmente:

1. Antes tiene que haberse pedido un concurso de acreedores (esto ya se podía hacer antes del decreto, pero las hipotecas quedaban fuera). Una vez en concurso de acreedores, el juez decretaría que no hay dinero para pagar y sería quien concluiría el concurso.

2. Tienen que considerar que hay “buena fé” (no solo cuando se solicita, sino durante los 5 años siguientes).

¿Qué hace falta para que consideren que hay “BUENA FÉ”?

1.  Que el concurso no se haya declarado culpable: Un concurso es culpable      cuando el juez dictamina que no se ha pagado la deuda por culpa del deudor, o sea, que pudiendo pagarla no lo ha hecho.

2. Que el deudor no haya sido condenado en los últimos 10 años a ningún delito contra el patrimonio, falsedad documental, fraude a Hacienda o a la Seguridad Social o por algún delito contra los derechos de los trabajadores.

3. Que haya pagado todas las deudas posteriores al concurso, o al menos que haya intentado llegar a un acuerdo extrajudicial.

Pero si la condición de tener buena fé es haber pagado las deudas posteriores y simplemente no puedo, ¿ya no se considera que tengo buena fé?

No, salvo que cumplas con más requisitos todavía. Si debes cada vez más y no se cumple lo de pagar las deudas posteriores al concurso (evidentemente si estás en esta situación es porque no has pagado la hipoteca durante algunos meses, y los pagos siguientes tampoco los has podido pagar), tienes que cumplir otras condiciones adicionales, que serían las siguientes:

1. Tienes que someterte a un plan de pagos a 5 años donde te comprometes a pagar lo que debes.

2. Tienes que cumplir con la obligación de colaborar con el administrador concursal.

3. No puedes haberte sometido a esta ley durante los 10 años anteriores.

4. No puedes haber rechazado en los últimos 4 años ninguna oferta de trabajo “acorde a tu capacidad”.

5. Por último, también tienes que aceptar que la exoneración de la deuda aparezca en el registro público.

Además, aún cuando te dejen someterte a la ley, esto no quiere decir que si te exoneran de la deuda tu hipoteca quede cubierta, esto es, que  ya no debas nada y  no te van a desahuciar,  sino que una vez que te han quitado la casa (ejecutada la sentencia y realizado el embargo de la vivienda), la parte de la deuda que no quede cubierta se perdona, y el banco ya no puede seguir reclamandote más deuda. (Sin embargo, los avalistas sí que siguen debiendo al banco aunque se haya entregado la vivienda, así que cuidado con esto).
Además, con las deudas que no quedan dentro de esta ley, como las que se tengan con la administración pública, o sea, las deudas con Hacienda o la Seguridad Social, ni las deudas derivadas de sentencias de divorcio por alimentos. Para las deudas que no “se perdonan” habrá que presentar un plan de pagos en los siguientes 5 años, que deberá ser aprobada por el juez.

Durante los 5 años posteriores a decretarse la “exoneración provisional”, los acreedores pueden pedir que se revoque. El deudor pierde su segunda oportunidad si alguna de las condiciones de buena fé se incumple, si no cumple con el plan de pagos para el resto de deudas que no se le han exonerado (o sea, las de la administración o la pensión de alimentos), o si cambia su situación económica y puede pagar las deudas. También se anula si se demuestra que ha ocultado ingresos o bienes.
Eso sí, una vez pasados los 5 años, se le perdona la deuda definitivamente.

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